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Quimioterapia: El after o parte 2

Es martes, ya pasaron 4 días desde la aplicación de la quimioterapia y han pasado diferentes cosas a lo largo de estos 4 días, de todas esas cosas puedo contarles que es difícil pasar por ello porque no detengo mi vida, más que los primeros dos días y eso si es fin de semana, que en este caso así fue porque así lo programé. Sin embargo, hay cosas buenas que he aprendido a hacer a raíz de este recorrido y es por ello que redacto esta publicación de la manera como la redacto.


Dicho esto, la vida sigue y todo aquello que sucede después de un tratamiento de quimioterapia también.


Aquí lo mejor del after:

- Dormir sin culpa. Los primeros 2 días sólo quería estar acostada porque no sentía energía fluir, así que eso hice, estar acostada y dormir sin culpa ni pena.


- Bajar las escaleras sentada. Mis piernas se doblaban de lo débiles que se sentían y como mi casa tiene escalera tenía que bajar de alguna manera, ni modo que me quedara sólo en la parte de arriba, la cocina y la comida están abajo, así que tocó bajar la escalera sentada o muy bien agarrada del barandal.


- Comer lo que quiero...Bueno, macarrones con queso. Las náuseas han sido el peor síntoma porque lo que usualmente como, que con la dieta para el Lúpus es limitado, no se me antoja y hay alimentos que con el puro olor me generan más náuseas. Gracias a Dios por los macarron con queso (mac & cheese) que me encanta, es delicioso y que ha sido mi comida de salvación en estos momentos. Además, hay una marca libre de glúten que sabe muy muy rico.


-Usar lentes de Sol como la celebridad que soy, al menos en mi casa. Todo gracias a la migraña, uno de los síntomas de mi Lúpus han sido las migrañas, y, a raíz de una complicación que tuve del Lúpus y el Parkinson combinados, no puedo tomar medicamentos para desinflamar o para el dolor de cabeza, entonces, mi tratamiento es preventivo y me ha ayudado a que no me den migrañas. Sin embargo, con la quimioterapia sí me llegan a dar y son de esas migrañas de usar lentes de sol adentro de la casa porque mi vista se vuelve muy sensible a la luz.


- Fluir. Creo que vivir estas experiencias me han hecho apreciar la vida desde una perspectiva de logro, a veces no puedo creer todo lo que he vivido en estos últimos casi 2 años. Y, después de las sesiones de quimioterapia, la sensación que me queda con respecto a esto, es aún mayor y no queda más que dejarse sentir y muchas veces eso se deriva en llorar.


- Disfrutar el apoyo y amor de mi familia. Lo mejor de todo esto es el amor que fluye con mi familia, es un amor impresionante. Y me siento que me desbordo de amor por ellos porque están al pie del cañón y no me queda más que darles las gracias por estar.


- Cuidar de mi. Algo que pude hacer este fin de semana fue retomar mucho de lo que era mi rutina de cuidado personal. Incluído tomar más agua porque es indispensable después de la quimioterapia hacer esto para desechar las toxinas. Hacer mi rutina profunda de limpieza de cara y cabello, creo que todo esto sobre todo me ayuda a mitigar muchos de los efectos secundarios a mediano plazo de la quimioterapia como puede ser la pérdida de cabello.


-Leer más. Esto no tiene pierde, tuve tiempo de leer más y eso me hace feliz.


La realidad es que me siento llena de esperanza de que la quimioterapia, aunque es un proceso pesado emocional y físicamente, va a tener éxito y será de gran ayuda. Les puedo decir que de la primera aplicación para acá he sentido mucho la diferencia en mis síntomas, en la cantidad de medicamento que tomo y en mi energía. Quiero pensar que con cada aplicación esto mejorará aún más y que eventualmente mi Lúpus entrará en remisión (periodos en los que la enfermedad está dormida).