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Lidiar con el dolor físico y emocional del Lúpus activo (Parte 1)

Cuando recién me diagnosticaron no sabía ni qué era el Lúpus menos qué expirementaría episodios de dolor y han habido diferentes cosas que me han ayudado a lidiar con ello.


  1. Aceptar y dejar que fluyan las emociones. Llorar cuando tengas que llorar porque a veces el dolor es tan intenso que sólo te queda llorar. O enojarte y gritar o golpear una almohada (algo que no vaya a ser contraproducente).

  2. Identificar y registrar tus síntomas. Tener un diario o libreta donde anotes cuáles son tus síntomas ayuda a que vayas visualizando cómo van mejorando o empeorando dichos síntomas y sepas cuándo tomar el siguiente paso (hablarle a tu doctor) de ser necesario.

  3. Tener un plan. A veces, un plan básico es sufiente para saber qué hacer cuando empiezas a sentir el dolor. Qué tener cerca, a quién debes avisar si el dolor sube, qué te ayuda a bajar el dolor, qué medicamentos debes tomar, etc. y comunicárselo a quien más confianza le tengas.

  4. Terapia cálido/frío. El uso de compresas frías o calientes según se sintiera mejor ha sido lo mejor que me ha pasado como paciente con dolor crónico. Más adelante hablaré de ellas más a fondo, pero son de las mejores recomendaciones que puedo dar.

  5. Técnicas de relajación. Sentir dolor puede ser un ciclo vicioso, duele, te tensas y esa tensión se convierte en más dolor. Así que, tener diferentes técnicas de relajación como técnicas de respiración, meditación, personalmente me han funcionan los audios de sanación para dolor, aromaterapia, yoga restaurativo.

  6. Ten actividades preparadas para distraer tu mente. Esta es simple, ten un libro a la mano, una serie, películas o actividades que no impliquen mucha energía y que te ayuden a distraerte.

  7. Pide apoyo. Algo con lo que lidiamos mucho los pacientes con enfermedades crónicas es con el sentimiento de culpa. Y lo sé, porque lo he experimentado y aparte lo he leído recurrentemente en los blogs que sigo. Sin embargo, es importante que aprendamos a pedir ayuda porque la vamos a necesitar en diferentes momentos de nuestras vidas con el Lúpus o el Parkinson y más vale que seamos claros con el tipo de ayuda que necesitamos. Recuerda que no será así siempre.

  8. Pide apoyo profesional. Si sientes que lidiar con esto se está saliendo de tus manos no dudes en pedir apoyo de un profesional, hay muchos buenos psicólogos preparados para atender pacientes con enfermedades crónicas, lo sé porque yo encontré una. Y sí el dolor está siendo muy intenso no dudes en hablar con tus doctores.

  9. Dale tiempo a tu cuerpo de ganarle la batalla al dolor. Descansa para ayudarle, tenle paciencia y echale porras como le echarías a tu mejor amigo.


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